Ayer creí que la clase de Kendo había sido un poco corta. De práctica sólo fue una hora y después a observar a las personas con equipo. Pero la cosa cambió. Bajo invitación de Maya Sensei, acudió al dojo, Camacho Sensei(quien, si no me equivoco, es 4° Dan). Y comenzó a cuestionarnos acerca de cuestiones «teóricas» del Kendo, conceptos, ideas, nombres y demás; muy ilustrativo por cierto, además de que, al menos en mi caso, pude darme cuenta de que el Kendo no sólo es ir a entrenar a tales horas y tales días.
Pero lo mejor vino al final, me parece que los últimos 10 minutos. Camacho Sensei nos dio una pequeña charla acerca de lo que en significa el Kendo, más allá de lo deportivo, llegando a convertirse en un estilo de vida, descansando sobre los mismos cimientos.
Para empezar, el respeto, pasando por la cortesía y siempre todo con honestidad; sabiendo aceptar las derrotas con humildad, pero sin humillarse. Así también tomando los triunfos, con más humildad aún, de manera discreta y con el corazón limpio. En cualquier caso, sin rencores, haciendo lo que uno tenga que hacer de todo corazón y siempre teniendo un sólo camino, como una kantana un sólo filo, hacia adelante; siempre avanzando, creciendo humanamente, y sobre todo, retomar el verdadero significado del samurai: SERVIR.
Domo Arigato Gozaimashita Camacho Sensei.